Culto Interno y Liturgia

El área de Culto Interno y Liturgia tiene como finalidad coordinar y cuidar todo lo relativo a la vida espiritual y celebrativa de la Hermandad. Su cometido principal es garantizar que los actos de culto se desarrollen con la debida solemnidad y respeto, en conformidad con las normas litúrgicas de la Iglesia y con el espíritu propio de la corporación.
Desde esta área se promueve la participación activa de los hermanos en la vida de fe de la Hermandad, favoreciendo que los cultos constituyan momentos de encuentro, oración y crecimiento comunitario. Asimismo, se vela por la adecuada preparación y organización de cada celebración, procurando que refleje la identidad cristiana y el sentido devocional que inspiran a la Hermandad.
El trabajo desarrollado en esta área contribuye a mantener la coherencia entre la vida espiritual y la acción de la Hermandad, fortaleciendo la unidad entre sus miembros y su testimonio dentro de la comunidad eclesial. Su labor asegura que cada celebración, además de expresión de fe, sea también manifestación del orden, el compromiso y la dedicación que caracterizan la vida interna de la corporación.
Sus funciones vienen recogidas en los vigentes Estatutos, en su artículo 54:
- Cuidar especialmente de la espiritualidad cristiana en el seno de la Hermandad.
- Redactar la convocatoria de los cultos que celebre la Hermandad.
- Organizar y llevar la dirección de los cultos de acuerdo con el Consiliario y el Hermano Mayor, colaborando con ellos en la designación de los predicadores y sacerdotes que los hayan de celebrar.
- Designar sus colaboradores directos para la organización de cultos, y a las personas que han de intervenir en los mismos.
- Atraer a los cultos al mayor número de hermanos, y velar porque dichos actos revistan el debido esplendor.
