Hermandad

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Órganos de Gobierno

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Órganos de Gobierno

La Hermandad organiza su vida interna a través de varios órganos que garantizan la participación de los hermanos, la correcta gestión de los recursos y el buen desarrollo de sus fines espirituales y caritativos. Cada uno de ellos cumple una función específica, pero todos comparten una misma misión: asegurar que la Hermandad viva fielmente su identidad franciscana y avance de forma ordenada, transparente y corresponsable.

El Cabildo es el órgano supremo de gobierno. Reúne a todos los hermanos en asamblea y en él se deciden las líneas generales de actuación: se aprueban proyectos y cuentas, se elige al Hermano Mayor, se revisan los reglamentos y se marcan los objetivos del curso. Es el espacio donde la Hermandad expresa con mayor claridad su dimensión fraterna y participativa.

La Junta de Gobierno, elegida por el Cabildo y confirmada por la autoridad eclesiástica, es el órgano ejecutivo. A ella corresponde dirigir la Hermandad en el día a día, aplicar los acuerdos adoptados en Cabildo y coordinar todas las áreas de trabajo. Representa oficialmente a la corporación y garantiza la continuidad de su vida espiritual, cultual y formativa.

El Consejo de Asuntos Económicos actúa como órgano asesor especializado. Su tarea es acompañar a la Junta en la gestión responsable de los bienes y recursos de la Hermandad, velando por la correcta administración y por la transparencia en la rendición anual de cuentas.

Por su parte, el Consejo Consultivo aporta la experiencia y la memoria institucional de quienes han ejercido responsabilidades directivas en el pasado. Su misión es orientar en decisiones de especial relevancia y, en circunstancias excepcionales, asumir temporalmente la dirección de la Hermandad como Comisión de Regencia.

En conjunto, estos órganos ofrecen una estructura de gobierno clara y equilibrada, que combina la participación de los hermanos, la responsabilidad de los cargos directivos y el asesoramiento experto. Gracias a ello, la Hermandad puede desarrollar su misión con estabilidad, coherencia y fidelidad a su carisma franciscano.